-Cada día nuestra fuente divina, Dios, provee a cada ser humano de la energía que necesita para evolucionar conforme a su estado de conciencia, ya que aquel que reciba más deberá entregar más, y su responsabilidad será mayor al momento de dar respuestas.

Cada hombre utiliza la energía que le es dada para llevar a cabo su misión, la de amar y servir a toda forma de vida. Cada uno tiene libre albedrio, una ilusión de la que se nutre el ser humano que no comprende que está libre elección no es real, ya que si somos conscientes en el amor, sabremos que la circunstancia en la cual Dios nos sitúe será siempre la mejor para evolucionar.

En el camino de Dios somos todos iguales nadie es más que nadie. El amor hacia los enemigos estos son los maestros que no enseñan a tener paciencia y hacernos mas fuertes en las dificultades, es fácil ser luz en la luz.

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestros Padre que está en los cielos.

Todo hijo de Dios tiene una misión, un plan divino que cumplir, el cual es guiado por Dios para que pueda ser cumplido de la mejor manera. Dios no da todo lo mejor, pero a veces el ser humano por su uso del libre albedrio, que no es más que una ilusión, limita o condiciona aquello mejor que el Padre tiene para nosotros.

Es mejor dejarse llevar por la voluntad divina, atendiendo la necesidad de los demás antes que las nuestras, ya que si nosotros nos ocupamos de los demás Dios se ocupara de nuestras necesidades. Dios no abandona a ninguno de sus hijos. Y los ama a todos por igual.

-Tanto la obediencia como el servicio deben ir de la mano. En el momento de servir hay que seguir ciertas pautas, es decir, cumplir con una tarea que lleve un orden, ya que se puede tener mucho amor y voluntad, pero si estos no van acompañados por la sabiduría para reconocer en qué momento es preciso hacer las cosas, la tarea puede ser realizada con varios errores.

Siempre es mejor, y más provechoso, actuar unidos, pues la unión hace la fuerza, y en esa unión es cuando uno se integra con el otro, se conoce y aprende a pedir ayuda y a brindarla a quienes lo necesiten.

Para ser instrumento de Dios en el servicio hay que dejar de lado lo material y obedecer a nuestro Cristo interno y ayudar las necesidad del otro.

En un grupo hay que estar en unión y tener comunicación con todos y caminar todos juntos no por partes porque no llegamos solos a ningún lado ya que la unión hacer la fuerza. Cada uno del grupo tiene una misión si uno no esta no es lo mismo.

Lo que aprendemos y lo que Dios nos deja saber es para compartir con otros hermanos, ya que la luz es de todos. Lo que nosotros tenemos es para compartir no para nosotros, ya que nada es nuestro todo es Dios, nosotros solo administramos las cosas de Dios. Somos las manos de Dios en el planeta.

-El libre albedrio es la libre elección y la libre voluntad, es elegir algo y luego manifestarlo. Todo viene de Dios, quien nos da todo lo que necesitamos. Qué pasa cuando uno quiere, quiere y quiere, haciendo uso del libre albedrío, sin dejarse llevar por la voluntad divina, hace que uno condicione o anule aquello tan maravilloso que Dios tiene para nosotros.

El libre albedrio es la posibilidad que nos da Dios de elegir libremente la acción que podremos llevar a cabo en cada uno de nuestros actos. Todo ser de luz conoce, sabe y entiende que el libre albedrio no existe en su vida, ya que reconoce que toda acción está sujeta a la voluntad del Padre. No existe otra posibilidad, la vida de cada ser humano está destinada a servir y ser las manos de Dios en el planeta.

Aquellas personas que no comprenden esta cuestión, que se sumergen en la ignorancia de pensar que son ellos lo que determinan las circunstancias de sus vidas, solo crea más karma para ellos, tras lo cual tendrá que practicar el perdón y someterse a situaciones que ellos mismos crearon.

El hombre elige todo el tiempo, hace uso de su libre albedrío, el cual está sujeto a su nivel de evolución. Un hombre cuyo nivel evolutivo es cada vez más elevado deja de lado la elección, pues comprende que nada tiene que elegir porque Dios, en su inmensa sabiduría y amor, guía sus pasos y le ofrece todo lo que necesita.

Este hombre se ha dado cuenta que nada le pertenece y que cada cosa que hace y cada día que vive es gracias a Dios. Este hombre realmente es libre porque se guía por la verdad que en él existe y no por la apariencia del ego. Es realmente libre porque nada le preocupa, sus asuntos están en manos del Padre, porque sabe lo que cada uno necesita.

La prioridad de un servidor es servir, es ser un instrumento para realizar la voluntad del Padre. Quienes cumplen la voluntad del Padre sirven aquí y ahora sin pensar en las necesidades materiales, primero está el prójimo necesitado y después uno.

Ayudar aquí y ahora, cuando el otro necesita y no cuando queda cómodo o conveniente.

El hombre siempre eligió los recursos de la tierra para satisfacer sus necesidades ignorando que Dios ah brindado esta riqueza para cuidarla.

Amar es darlo todo sin esperar nada a cambio, es decir que quién espera no ama.

Ser feliz es la sensación de estar en el camino correcto, sabiendo que el camino de la luz, es el mejor camino.

-Una cosa es servir al que sufre y otra dar las energías a los necios. Demos nuestro amor a todo y a todos pero aprendamos a discernir a los que de verdad nos necesitan de los que solo quieren aprovecharse, es decir, a los lobos disfrazados de cordero






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