-A lo largo de nuestra vida vamos pasando por diferentes etapas; algunas conllevan más responsabilidad que otras. La responsabilidad consiste en la capacidad que tiene un ser humano de responder, el hacerse cargo de las decisiones tomadas. Cada vez que elegimos estamos algo para tomar otra cosa. Actualmente la mejor elección se basa en adoptar el camino espiritual e ir soltando el material, para que cuando llegue el momento en el que tengamos que desapegarnos de todo, el cambio no duela.

Ya no es tiempo de sentarse a pensar, es momento de actuar, aquí y ahora. El servicio es constante a toda hora y en todo momento, el llamado puede ser en cualquier momento y debemos estar preparados. Si confiamos en nuestro cristo y no nos dejamos llevar por la mente lineal podremos cumplir la misión superando los aprendizajes que vayan surgiendo en el camino. Ante cualquier energía exterior debemos conservar el temple, no reaccionar sino responder.

El momento siempre lo fue, pero hoy es tiempo de reafirmar el voto hacia la fuente divina y cumplir con su voluntad.

Las reacciones humanas van cambiando de acuerdo las circunstancias que los hombres deben pasar. Un hombre fuerte no es el que mejor soporta los golpes, un hombre fuerte es aquel que soporta la ofensa o la humillación, el que no se deja vencer porque cree en la justicia divina y mantiene intacta su fe.

Todos los seres humanos son pacíficos hasta que el entorno se vuelve caos. Estar serenos, practicar el discernimiento para saber cuándo actuar y cuando callar; desapegarse y hacer cada obra basándose en el amor nos llevara por el camino correcto, con una actitud firme que siempre priorice la necesidad ajena.

A medida que las personas avanzan en su camino espiritual y van alcanzando cierto nivel de conciencia en donde se ven cada vez más como parte del todo y no como un ser aislado del resto de la creación comienzan a tener otras responsabilidades así como también otras perspectivas.

Dentro del camino espiritual existen etapas, en donde se aprende de todo aquello que nos ha sucedido a nosotros como individuos pero sobre todo lo que nos ha pasado como grupo, como hermanos, como servidores.

Cada etapa de servicio requiere de nuestra disposición, de nuestra buena voluntad, pero por sobre todo de nuestro amor y entrega a Dios.

Este planeta ha recibido durante mucho tiempo las energías mal calificadas que los hombres han generado durante siglos a través de la energía nuclear, la tala de los bosques y la caza indiscriminada de animales.

Este planeta necesita de los servidores de la luz, de aquellos seres que encarnaron en este planeta para ayudar al resto de los seres a evolucionar, a trascender ese instinto primitivo y bajo que lo lleva a dañar en vez de proteger y preservar.

Estos servidores no tienen tiempo para acomodarse y ver si pueden llevar la tarea, estos servidores ya tienen que actuar. Ellos son la luz en la oscuridad, son la verdad entre el engaño, son los que vienen para recordarle al mundo que se puede cambiar.

Solo que estos servidores deben aceptar lo que son y respaldar su esencia con sus acciones.

Actuar con responsabilidad, escuchando nuestro guía interior.

Mantenernos serenos aun en situaciones complicadas, así podremos discernir en qué casos intervenir y en cuáles no.

Cada día es un regalo, una oportunidad de servir y de prepararnos para trascender este plano y poder dar los pasos en la evolución.

Los tiempos ya no son los mismos, aunque el ser humano mantiene su misma postura. Nosotros somos responsables de cuidar al reino animal, vegetal y animal, y de tener una conexión con el reino angelical, pues el hombre todo este tiempo solo lo que hizo fue aprovecharse de los recursos, tomando todo cuento viera como si fuera suyo, cuando en realidad todo es de Dios. Si el hombre hubiese taladrado 10 árboles pero al mismo tiempo cultivado 50 y dejar que crecieran, eso mantendría un equilibrio. Ahora el hombre tomo los recursos sin control, sin conciencia sin equilibrio, eso ocasiona el día de hoy, el desequilibrio o la falta de recursos. Dios nos dio una gran responsabilidad, una gran bendición que no cumplimos, y por esto tendremos que responder, por todas las vidas de seres que se han perdido porque el hombre no ha recordado su esencia.

Los seres de luz tiene más responsabilidad, porque al que más se le da más se le exige, tienen que guiar e iluminar y llevar la palabra de Dios a toda la humanidad. Muchos serán los llamados pero poco son los elegidos.

-Recuerda que todos somos hijos de un mismo Padre y que nadie es mas que nadie ya que ante los ojos de el Padre todos somos amados de la misma manera. Humildemente.

-Aunque todos te ignoren, sigue amando; aunque todos te odien, sigue amando; aunque nadie te escuche, sigue amando; a pesar de todo, sigue amando

-Seamos mansos y humildes de corazón y aprendamos de la inocencia de los niños para practicar el perdón y la misericordia hacia los que nos han ofendido y hacia nosotros por aquellos que hemos lastimado. Perdonar y olvidar para volver a amar como Dios nos ama.

-En la vida hay momentos difíciles pero siempre hay una salida para los que están con Dios. Porque si Dios con nosotros,¿quien contra nosotros?

-Para todos los que están desanimados recuerden que siempre hay una salida y la mejor es la del amor y el servicio desinteresado por los demás. Siempre hay una respuesta y ellas siempre están disponibles en lo más profundo de nuestro corazón. Dios ayuda a los que se ayudan y jamás abandona a ninguno de sus hijos. Amar, servir y trascender, gracias a Dios, por Dios y para Dios que se manifiesta en todas formas de vida.






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