-Tengamos presente que la navidad conmemora de alguna manera, el nacimiento del niño Jesús, nuestro Cristo, nuestro maestro, el de la humanidad y el universo entero.

Reflexionemos acerca de nuestros actos cotidianos y evaluemos si existen en ellos la aplicación de las enseñanzas que nos dejo el maestro en su anterior venida a esta bendita tierra. Amor divino, humildad, mansedumbre de corazón, empatía, servicio incondicional por toda forma de vida especialmente los dolientes de espíritu y cuerpo, paz interior, misericordia, tolerancia, compasión, concepto inmaculado.

Una vez puestos a prueba nuestros actos en comparación a nuestras enseñanzas heredadas, establezcamos un nuevo curso para nuestras acciones acercándolas más y más a lo dejado como herencia por Jesús.

Aprovechemos estos tiempos para acercarnos definitivamente a todos los seres que están a nuestro lado, reconciliémonos, perdonemos y redimamos las ofensas recibidas y a quienes nos las han enviado; dediquemos tiempo a todos de forma amorosa, desinteresada y equilibrada y prioricemos a los que sufren.

Navidad es el nacimiento del espíritu crístico, el espíritu de verdad en nosotros y en nuestros hermanos y la consecuente manifestación en nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. Navidad no es santa Claus, papa Noel ni el invento comercial de nadie, no es borrachera, fiesta, sexo o descontrol. Mucho menos violencia.

La mejor forma de aliviar nuestros dolores es sanando las heridas de los que sufren más que nosotros. La mejor forma de amar es sirviendo y ayudando a evolucionar a los que vienen un poco mas atrás que nosotros en el camino, como los niños, los animales, los arboles, los pájaros y otros seres humanos que quizás no tuvieron tantas bendiciones como nosotros, o simplemente tuvieron otras. Aprendamos a dar y a servir, para no tirarle las perlas a los chanchos y aprendamos de los que servimos porque ellos también están junto a nosotros para enseñarnos cosas.

«Que Cristo Jesús se manifieste en cada corazón humano, en todos los reinos que pueblan este bendito planeta y que la paz y el amor prevalezcan e iluminen el corazón de los que sufren.»

-«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos»… Los pobres de espíritu son aquellos que están en la búsqueda de la verdad, los que en su corazón abunda la humildad sin dar lugar al ego que junto a la codicia, la duda, el miedo, los celos, la envidia, la avaricia y otras energías bajas son las que llevan al ser humano a aferrarse a lo mundano. Es importante vaciar nuestra copa cada día para llenarla de la luz divina del Padre, esa luz llena de amor sabiduría y que es perfecta, para que nuestros pensamientos generen sentimientos basados en el amor y esos sentimientos sean acciones basadas en el amor y la sabiduría, que junto a la fe del Padre podemos así manifestar nuestra esencia. Por eso es importante cuidar cada uno de nuestros pensamientos.

Cada momento es una prueba, depende de nuestra actitud, fe, humildad que podamos pasar cada una de ellas.

En el camino de la evolución, surgen tentaciones que nos pueden sacar del camino, a medida que uno avanza en esa evolución las tentaciones son más sutiles, por esto es importante, el estar atentos, el despertar del Cristo para de esta manera discernir cuando es una tentación y cuando es algo que debemos hacer ya que somos guiados por la voluntad del Padre.

Cuando Jesús estuvo en la tierra, vino a buscar a los humildes de espíritu, a aquellos que estando vacíos de preconceptos puedan llenarse de sabiduría. En la vida, es importante ir vaciándonos de cosas pasadas, de preconceptos, de malas costumbres, para de esta manera poder llenarnos con lo que vendrá, y no rebalsarnos de tanta información que luego no la usamos para ayudar a nadie, sino para engrandecer nuestro ego.

Dios nos acompaña siempre ya que somos parte de él, nosotros reconociendo este derecho y virtud debemos mantenernos firmes en la fe, la humildad y la convicción de que estamos guiados por el y sus ángeles para cumplir con lo que nos toca cumplir. A veces no sabemos cuál es nuestra misión porque nos guiamos linealmente pero si escuchamos nuestro interior, ponemos en práctica el amor y los dones que Dios nos ha confiado dejaremos que el camino nos guie hacia el verdadero plan; el cual va ser perfecto para nosotros, porque fuimos creados para recorrerlo, a pesar de todas las trabas que se interpongan.

Llevar la palabra de Dios en obras, es un gran compromiso y una gran oportunidad.

Los tiempos finales ya están en la puerta, y no tenemos más alternativas que prepararnos interiormente hacia nuestra liberación en Dios, en comunión con aquellos hermanos con los que compartimos las enseñanzas y la vida.

A través de nuestro Cristo interior y de los maestros, ángeles y arcángeles que se manifiestan a través de sueños o de personas, estamos siendo advertidos para cumplir la voluntad Dios, como José y los tres reyes magos quienes fueron avisados sobre el nacimiento de Jesús y de las intenciones de Herodes. Ellos al estar atentos y conectados con su cristo interior escucharon, fueron obedientes, cumplieron así con la palabra de Dios que había sido manifestada por los profetas.

Otra de las enseñanzas es la humildad de Jesús cuando fue bautizado por Juan el Bautista en el Jordán, pues el siendo el mesías fue bautizado como todos los demás a través del agua, aun cuando él venía a bautizar con fuego del espíritu santo, nadie es más que nadie somos todos iguales para Dios.

Cada persona que nace en el planeta viene a cumplir una misión. A lo largo de la vida cada uno va descubriendo y haciendo el camino. Durante este tiempo las pruebas van apareciendo junto con los obstáculos. Habrá seres que nos estarán acompañando a recorrerlo, seres que preparan el trayecto a recorrer, y seres que lo continuarán luego de que cada uno haya cumplido su parte. Distintas tentaciones se cruzarán, pero la fe que yace en cada corazón humano será la clave para seguir dando con suavidad, cada uno de los pasos.

Solo viviendo la hermandad recordaremos quiénes somos y lo que vinimos a hacer. La verdadera hermandad se da cuando existe una conexión con los otros que nos permite darles a nuestros hermanos lo que necesitan cuando lo necesitan.

Muchas personas quisieran cambiar su forma de vida pero cometen el error de postergar el cambio que necesitan hacer para lograrlo.

Unos tienen temor de dejar lo conocido de cerrar puertas que no se volverán a abrir para comenzar a pasar por otras totalmente desconocidas. Otros piensan que el cambio vendrá sin hacer ningún tipo de esfuerzo, de la noche a la mañana.

Desde hace mucho tiempo la humanidad viene siendo asistida por los hermanos superiores para poder afrontar los cambios que se están presentando en la actualidad.

A medida que las civilizaciones llegan a su máximo nivel de desarrollo las mismas tienden a desaparecer de manera súbita. Pues el desarrollo tecnológico no tiene nada que ver con el desarrollo espiritual, si este último no acompaña al primero la civilización inexorablemente deja de existir, pues la base de todo es Dios.

Durante estos tiempos está ocurriendo la ley de separatividad. Esta ley indica que cada energía que permanece en este plano, será reubicada al plano que pertenezca, de acuerdo a su vibración. El bien y el mal ya no convivirán, sino que la luz reinara por los siglos.

Nada debe ser cuestionado y el trabajo debe ser realizado ahora, hoy es el momento de actuar, de hacer, de servir con amor, y de permanecer con la fe inquebrantable hasta que todo pase.

Todo es gracias a Dios. Todo es para Dios. Dios es amor infinito y el amor es la fuerza más poderosa del universo. Gracias Padre por permitirme existir en este maravilloso rincón de tu creación.






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