-La conducta de los demás no es razón para quedarte inmovilizado. Lo que te ofende solo contribuye a debilitarte. Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontraras cada dos por tres. Es tu ego en plena acción, convenciéndote de que el mundo no debería ser como es.. Libérate de la necesidad de ganar.

Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Empeñarte en ganar es un método infalible para evitar el contacto consciente con la intención. Por qué? Porque, en ultima instancia, es imposible ganar todo el tiempo.

Libérate de la necesidad de tener razón. El ego es fuente de conflictos y disensiones porque te empuja a hacer que los demás se equivoquen. Cuando eres hostil, te has desconectado de la fuerza de la intención. El espíritu creativo es bondadoso, cariñoso y receptivo, y esta libre de ira, resentimiento y amargura. Olvidarse de la necesidad de tener siempre razón en las discusiones y las relaciones es como decirle al ego: no soy tu esclavo.

La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento, con constante conciencia de que no hay nadie mejor que nadie en este planeta. Todos emanamos de la misma fuerza vital. Todos tenemos la misión de cumplir la esencia para la que estamos destinados, y tenemos cuanto necesitamos para cumplir ese destino. Nada de esto es posible cuando te consideras superior a los demás. No por viejo es menos cierto este dicho: todos somos iguales ante los ojos de Dios.

Libérate de la necesidad de tener más. El mandar del ego es más. Por mucho que logres o adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente. Libérate de la necesidad de identificarte con tus logros.

Puede resultar un concepto difícil si piensas que tú y tus logros sois lo mismo. Dios escribe toda la música, Dios canta todas las canciones, Dios construye todos los edificios. Dios es la fuente de todos tus logros. Y ya oigo las protestas de tu ego, pero sigue sintonizado con esta idea. Todo emana de la fuente. Tu y tu fuente sois uno y lo mismo! No eres ese cuerpo y sus logros.

Las excusas es de nuestro ego por siempre quiere tener la razón.

Para que un grupo este bien, nosotros tenemos que estar bien y trabajar en uno sincéranos de nuestros errores y solucionarlos, no fijarse el error del nuestro hermano, siempre defender la espalda de los hermanos. Si tenemos un problema con el hermano hay que solucionarlos con humildad.

El trabajo en grupo nos permite conocernos y conocer a los otros miembros descubriendo las virtudes, capacidades y habilidades unos de los otros para así mejorar el funcionamiento del mismo.

El sentir es la verdad. El Cristo comanda, la mente está a nuestro servicio para organizar.

Lo infinito, la eternidad de Dios está en nuestro interior, si la esencia de él está dentro nuestro cuando nos pongamos en contacto con esta seremos más certeros en nuestras decisiones. Quien usa la conciencia universal trasciende el ego.

Dios no crea basura, cada uno de nosotros esta creado con amor, por y para algo, somos creados para servir, para hacer. Quien piensa que no sirve para tal o cual cosa, ofende al creador.

Los obstáculos se presentan para probar las capacidades de resolución de uno mismo y de un grupo. Las acciones pueden repetirse pero lo que cambia es la actitud, eso es lo que se debe mejorar.

Nuestro querer será satisfecho cuando coincida con la voluntad de Dios. Que otro nos exija nos ayuda a conocer nuestras limitaciones reales, virtudes, debilidades y fortalezas. Los límites que nosotros creemos tener no son reales.

Los conflictos desaparecen cuando reconocemos que hay algo más allá de lo que vemos. La comunicación es sanadora, es claridad.

En contacto con el propio grupo cada uno descubre su manera de trabajar. Todos somos diferentes y eso hace nuestra fortaleza como grupo, porque con distintas perspectivas podemos resolver mejor las situaciones que se nos presentan.

Si tenemos pensamientos limitados, tendremos actitudes limitadas.

No permitas que el trabajo interior se vea interferido por las trabas materiales.

Humildad, desapego, amor, entrega. Aprender a utilizar energías distintas. Cada uno es el artífice de su obra. No identificarnos solo con nuestro cuerpo físico. El enlace con este plano viene a través de todas las encarnaciones.

Optar por unirse o tomar una actitud contraria es nuestra decisión.

Tomar conciencia de lo que nos pasa y que para ayudar a otros tenemos que estar bien nosotros. La ayuda puede brindarse de muchas maneras, mas allá de lo material podemos estar hablando con alguien y ayudar a que reflexione, o solo escuchando y brindando nuestra compañía, o a través de una demostración de afecto.

– Por qué no voy a servir, si Dios me permite despertar todos los días.

Solo se puede superar las dificultades con amor, paciencia, humildad.

Debemos agradecer lo que tenemos, y aceptarlo.

Solos no llegamos a ninguna parte, en unión con el otro podemos avanzar espiritualmente. No estamos solos, y siempre que necesitamos algo alguien aparecerá para ayudarnos, ya que Dios actúa a través de las personas y él no abandona a ninguno de sus hijos, todo lo contrario los ama, los acepta y los ayuda a evolucionar. Mismo cuando uno es capaz de atender la necesidad del otro ya, cuando necesitemos algo Dios nos lo hará llegar, porque mientras nosotros nos ocupamos de ser servidores, de administrar las cosas que Dios nos da, de servir a quien lo necesite, de ser sus manos en la tierra, todo esto gracias a él, él se ocupa de nuestras cosas terrenales, ya que lo superior subordina a lo inferior, en este caso lo espiritual subordina a lo material.

No somos ni dependientes ni independientes, somos interdependiente, ya que en el otro encontramos aquellos que debemos aprender o aquellos que en nosotros tenemos que fortalecer, ya que somos el espejo del otro y complemento del otro, de esa manera la tarea que uno realice, se lleva de una forma más armoniosa.

Con la mente vemos todo limitado, y al ver todo limitado pensamos de esa manera, sentimos de esa manera y nos lleva a limitar nuestras acciones. En contacto con el grupo uno encuentra la forma espontánea de trabajar.

Si estamos analizando la vida no podemos descubrir nuestra misión en nuestro entorno, familia, etc.

Es necesario que aceptemos al otro tal cual es, de esa manera nos ahorraríamos mucha energía en querer cambiar al otro, cuando el amor acepta y respeta al otro tal cual es, el querer cambiar al otro es de ego, ya que uno quiero que el otro sea como nosotros queremos, y en todo caso quienes somos nosotros para cambiar al otro.

En vez de exigirle al otro que sea con nosotros como nosotros queremos, comencemos a dar el ejemplo y nosotros ser con el otro como nos gustaría que sean con nosotros, en vez de decir, porque tal persona no me ayuda, demos vuelta la pregunta y digamos, cuando tal persona me necesito yo estuve? Reflexionemos que no somos el centro del mundo, y que dos personas pueden tener dos perspectivas diferentes, por eso lo importante de la aceptación, contemplado con el amor y la sabiduría.

Maestro no es el que mas sabe, sino aquel que pone en practica todo lo que sabe y lo ofrece desinteresadamente a los demás.

El servicio es la mayor oportunidad para practicar todo lo se sabe, entregándose sin esperar nada a cambio, sin hacer cálculos mentales que lo único que hacen es limitar la fluidez del nuestro cristo interior, también es una oportunidad para conocer al que tenemos al lado y no verlo como un desconocido, aceptarlo con defectos y virtudes, saber que él tiene el mismo derecho que yo a cometer un error, porque el también esta aprendiendo y a su vez todos somos hijos de Dios.

Al ser nosotros consientes de que tenemos una actitud errónea que nos esta perjudicando y perjudica a los demás, es necesario cambiarla y no concentrarnos en el error, para esto es necesario salir de nuestra comodidad para poder cambiar.

Estamos en un aprendizaje, y tenemos que entender que los otros también están aprendiendo. Tenemos que aprender a dejar que las cosas sucedan como Dios quiere.

En contacto con el grupo cada uno descubre voluntariamente como trabajar. Si analizamos nuestra vida, no vamos a saber cuándo podemos ayudar. Cada tarea requiere energías diferentes, pero sin embarco la esencia es la misma la razón es una cosa y el correcto no siempre es lo mismo.


 






Slider by webdesign