-A pesar de todos los obstáculos que la vida nos presente, lo que nos saca a flote y nos mantiene en pie es Dios. El Padre no nos da nada que no podamos soportar. Tomemos cada experiencia, cada error, cada «caída», como una oportunidad para seguir avanzando, aprendiendo y practicando todo lo que el Padre nos enseñó, todo lo que él deposito en nosotros y nos invita a recordar todos los días en cada acción.

Las pruebas solo nos fortalecen y nos demuestran la fe con la que caminamos por la vida. El miedo modifica las conductas y abruma a quien lo siente.

Todo obstáculo que se presenta frente a una persona, solo puede ser saltado por la fe inquebrantable que yace en él.

El miedo es una creación de aquellos hombres que quieren controlar la vida de los demás y vivir de la energía que se obtiene a través del temor. Los miedos solo nos limitan y nos hacen vivir escapando y escondiéndonos de la realidad, pues no hay nada que temer porque Dios está, estuvo y estará con nosotros siempre.

Muchos de los seres que están en el planeta absorbiendo la energía de las personas y hasta en muchos casos ocupando sus vehículos físicos con la idea de permanecer en este plano cueste lo que cueste, tienen los días contados. Así como ellos están trabajando para la oscuridad, también hay muchos seres de luz que están derramando sus enseñanzas para este final de los tiempos como lo han hecho miles de años atrás.

Solo la humildad permite tomar decisiones sabias en base al todo.

-Los primeros hombres que habitaron la tierra fueron seres puros, mansos y humildes de corazón que vivían en armonía con la naturaleza, hasta que conocieron la polaridad negativa del bien y empezaron a practicarla generándose así, lo que llamaron karma. Haciendo uso y abuso del libre albedrío, la humanidad empezó a generar un campo de energía densa a su alrededor que lo fue alejando de la fraternidad que alguna vez lo caracterizó. Pero se Padre jamás los olvidó y a lo largo del tiempo envió profetas y hombres justos como ejemplo y esperanza para su creación. A través de estos hombres les mostró cómo retornar a él y vivir su ley.

El ser humano utiliza el libre albedrío en ciertas oportunidades para errar, pero en otras ocasiones, para trascender y evolucionar. Cuando el hombre llega a tener conocimiento del bien y el mal, toma responsabilidad de sus obras (ley causa y efecto).

Así como a lo largo de las eras el hombre fue evolucionando, sus egos también fueron incrementando. Por lo tanto sus pecados fueron cada vez más grandes y en aumento; por eso la humanidad cuenta en la actualidad con pensamientos egoístas e individualistas.

Por medio del libre albedrío se erra, pero éste también se utiliza para trascender y evolucionar. El amor divino guía nuestro camino, es perfecto, armonioso, espontáneo e infinito.No es necesario pasar pruebas tan dolorosas para aprender si uno sigue la guía de su voz interior. El mejor culto (práctica) es el servicio desinteresado, a todos y al todo.

-Los Maestros ayudan a evolucionar e impulsan a grupos de servicios. En todos los grupos, cada uno de los integrantes del mismo, se ocupan de transformar diferentes energías para el bien común.

Por esto, uno debe apoyarse en la cualidad del otro, ya que los integrantes del grupo se complementan. Los seres de luz trabajan con cada uno de nosotros revirtiendo las energías que generamos y armonizando nuestros días en cada experiencia de vida.

A medida que los servidores van adquiriendo mayor conciencia y expanden su campo áurico, mas seres pueden acercarse a asistirlo, transmitiéndole mensajes y hasta incluso pueden utilizar el vehículo físico para canalizar mensajes superiores. Pero esto no quiere decir que esa persona sea una encarnación de ese ser que ocupó su vehículo

A los seres humanos en camino a la evolución les llegan impulsos que reciben en un estado de alineación.

Hay que escuchar nuestro Cristo y no perder el foco, estar siempre alerta, alerta. Un descuido podemos perder la maestría y hay que dejarse guiar por nuestro guía y nuestro cristo para así llegar a cumplir con nuestra misión.

Lo principal para lograr esta conexión es controlar el vehículo emocional, ya que una vez controlado se puede transmutar el vehículo mental inferior, dándole lugar al cristo o yo interno. El vehículo etérico es quien ayuda a transmutar toda energía mal calificada y su vitalidad depende de la sintonía con el yo interior.

El manejo de las emociones muchas veces nos ayudan a cambiar antiguos modelos de pensamiento.

Tenemos que aprender de los errores de nuestros hermanos para no cometerlos y comunicarnos más.






Slider by webdesign