El Servicio Y El Miedo

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


-Descargue el Audio de esta Lectura 

Estamos ahora atravesando una etapa cuya energía vibra para que cerremos ciertos ciclos y que nos abramos para nuevas etapas. El impulso de esa energía, no es para que desarrollemos cosas aquí. Entonces cuando se habla de cerrar etapas o de abrir etapas, no quiere decir cosas humanas, cosas materiales. Esos impulsos son para que cerremos ciertas etapas de actividades de servicio y de dedicación pero en el plano individual para entrar en etapas de servicio cada vez más amplias, cada vez más generalizadas, cada vez más impersonales. Porque en nuestro servicio y en nuestra forma de servir tenemos etapas y las etapas son para que nos vayamos abriendo a esta energía de servicio y que esta energía de servicio se vaya tornando cada vez menos personal y cada vez menos dirigida a cosas personales, para que sea cada vez un servicio más amplio.

El estar sirviendo a otro individuo también tiene ciclos y esto va siendo ampliado, usted va a terminar esta trayectoria de servir a un individuo llegando finalmente al punto de servir a Dios en aquel individuo. Entonces en la práctica se está sirviendo a un individuo pero en conciencia usted está sirviendo a Dios. Cuándo se logra servir a Dios en un individuo ahí se cambia de ciclo, se sirve a un grupo, y así nuestra capacidad de servir va entrado en nuevos ciclos, siempre más amplios, hasta que se pueda llegar dentro de esta energía a servir al mundo.

Varias personas sufren incomodidades, porque están entre las experiencias de realización personal que ellas consideran que tienen que hacer y la experiencia de estar sirviendo libremente en un grupo sin servir a otra cosa sino a las cosas del grupo, sumando su servicio al servicio de un grupo.

Este conflicto puede estar en todos los ciclos de servicio solo que cada vez más sutil.

Si un individuo ya está demasiado trabajado por la energía de servicio entonces en ese conflicto, aunque tenga resistencias, su tendencia es dirigirse hacia el servicio mayor. Pero si un individuo todavía no está lo suficientemente trabajado y todavía necesita de ese conflicto, entonces allí va a estar inseguro y allí va a crear todos los problemas consigo mismo y con los demás debido a su inseguridad de no poder abandonar aquello que está haciendo para hacer una cosa mayor.

Este conflicto se da en el plano instintivo o en el plano emotivo, como puede ser el caso de alguien que tenga que renunciar a una forma de vida y entrar en otra, esto es una cosa típicamente material, típicamente instintiva, típicamente humana.

Entonces si es un problema localizado y del nivel humano, en el nivel emocional y terrestre es una cooperación a ser desarrollada grupalmente. Si es una cosa más compleja, más interna y con menos soluciones aquí en la Tierra, entonces la cooperación a desarrollarse es con la Jerarquía, y esto pude ser una crisis muy buena porque allí el individuo abriéndose para cooperar más abiertamente con la Jerarquía, puede ampliar hasta su visión y logar un contacto más consciente con las tareas de la Jerarquía, que son distintas a las tareas que nosotros tenemos aquí.

Entonces aquí se tata de cooperar con la Jerarquía en las tareas. Para vivir otra vida, para cambiar de nivel, para entrar en un servicio mayor. Vida, aquí en el mundo es calidad de servicio. Entonces diversos tipos de vida no quiere decir profesiones diferentes, sino diversas calidades de servicio, diversos niveles de conciencia que se está prestando tanto para un individuo, como para un grupo o para el mundo.

Hasta una cierta altura de la evolución de un ser no hay forma de que el miedo no exista porque el miedo es una situación mental. Mientras que un individuo sea mental y funcione como mente, va a tener alguna forma de miedo y cuanto más evolucionado sea mentalmente, más sutiles y menos conscientes van a ser sus miedos, pero van a estar siempre porque el miedo es inherente a la mente, es parte de la mente y como la mente puede penetrar todo el universo en el cual ella existe, le teme a las cosas que ignora. Ese estado de inseguridad de la mente solo puede ser resuelto con la evolución de la conciencia, es decir, cuando la conciencia deje de estar enfocada en la mente, allí el miedo se va transformando.

Aun cuando el ser se va espiritualizando, incluso cuando él sabe de la presencia de la Jerarquía y la percibe, no basta para no tener miedo porque la mente todavía no logra percibir completamente a la Jerarquía ni el trabajo que esta realiza en este universo. La mente siempre ignora alguna cosa entonces el individuo puede estar frente a la Jerarquía encarnada frente a él y tener miedo. Por tanto este miedo acompaña al individuo y a la conciencia hasta en estados espirituales bastantes desarrollados. Pero a una cierta altura el alma domina, controla, y conduce los cuerpos. Si esta desencarnada ya está bien consciente de tareas mayores de su reino, entonces va sintiendo mayor seguridad y mayor certeza.

En ciertas circunstancias, si no fuese por el miedo muchas personas se autodestruirían. Es el miedo que les impide hacer ciertas cosas, que iban a dejarlas en una situación todavía más precaria. Entonces el miedo funciona como una válvula, como un control. Claro que nadie va a tratar de apegarse al miedo para preservarse, esto se hacía antiguamente cuando las religiones usaban el miedo para que las personas no se perdiesen. Hoy podemos reconocer que si no fuese por el miedo, tal vez estuviésemos todos perdidos, pero no necesitamos estar centrados en el miedo, porque miedo quiere decir presencia de ignorancia. Entonces si alguien tiene miedo de alguna cosa, puede ver el bien en eso ya que el bien siempre está en todo.

Una persona cuando la desencarnación no le es tan próxima, piensa que no tiene miedo de desencarnar. Como persona, como conciencia, puede no tener miedo. Pero cuando va llegando aquella hora, aquel momento, hay algo en sus átomos físicos que tienen un estado que para él es extraño y aquello es el miedo. No necesitamos esperar la hora de desencarnar para sentir esto y quedar sorprendidos. Esto esta existiendo en los átomos de nuestros cuerpos aun cuando la persona no tenga miedo intelectualmente, incluso cuando la persona ya supero el miedo como concepto. Usted puede ver a personas que no tienen miedo de desencarnar y que tienen miedo a que son incapaces de cambiar de vida, y que eso es aquel mismo miedo de desencarnar que está allí y que le da miedo de dejar o cambiar alguna cosa, aunque la conciencia de la persona estuviera preparada, en los átomos físicos y los átomos emocionales y mentales el miedo todavía está presente.

Entonces si fuera posible no hablar nunca más sobre el miedo sería mucho mejor, no quiere decir que estemos negando el miedo porque no sabemos cómo están nuestros átomos con el, pero si nuestra conciencia ya está en otra cosa, todo esto no predomina, todo esto no domina, ni impide que ciertos grados de liberación vayan aconteciendo a un individuo.







Slider by webdesign