Caminos Especiales Y El Camino De La Mayoría

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En general, las personas sienten mucha ansiedad por observar transformaciones inmediatas realizando el menor esfuerzo posible ante una situación con la que se está desconforme. Los seres humanos, aun no logran comprender que para que se produzca el cambio deben relacionarse con la situación a resolver. El cambio es gradual y lleva tiempo, ya que es necesario que el alma se involucre y se establezcan lazos con todas las experiencias que han ocurrido durante su vida. Todo debe estar en armonía, porque cuanto más consciente sea de la resolución y mas se involucre con ella, le será más simple que permanezca en el tiempo.

Para que la transformación resulte, al emprender el camino será oportuno recorrerlo paso a paso y descubrir cuál es el mejor modo de caminar, descubrir los puntos de menor resistencia para no perder tiempo. Ese proceso de ascensión, de elevación del Ser, es lo que se llama Camino Espiritual. Un modo de recorrerlo es el Camino Breve que consiste en que la persona se abstraiga de su ego, se olvide de sí misma y solo se mantenga concentrada y atenta a su realidad interior. Cuanto más se ocupe de su ego, el camino se hará más largo; es decir que si la persona se deja llevar por lo que piensa, se va del foco inicial. El objetivo es permanecer en la realidad interna, en aquello que habla la Voz Interior. Claro que habrá energías que ayuden o que perjudiquen en este proceso, pero cada acción que sea realizada deberá ser siempre guiada desde la naturaleza interior.

Si la persona se afirma correctamente en el proceso, puede llegar a un punto en que el mismo no tenga fin. En general para la mayoría lo más adecuado no es un camino breve, en el cual uno se olvida de sí mismo y se va para adentro en la conciencia, ni mucho menos aquel otro en el que se presenta una energía que rompe el proceso, pues no todos la resisten. Lo más indicado es el llamado Camino del Medio.

El camino del medio, que es el camino de la mayoría, es el que hace una especie de síntesis entre el camino breve, o el camino del fuego, y ciertas cosas del camino largo, que uno no puede ignorar. En él se van buscando las formas que presentan menor resistencia, para llegar a donde se quiere. Esto es diferente del camino breve, porque en el camino breve no se presta atención a ellas, solo se apunta al objetivo. Hay personas que se dedican a ese trabajo, que tienen paciencia, porque conocen sus propias reacciones y no quieren arriesgar ciertas cosas. Entonces, quizás no se llegue de inmediato a donde se tiene que llegar, pero es pertinente buscar la forma más tranquila y practica; para llegar a esto se requiere de mucho equilibrio.

Dentro del camino breve y dentro del camino del fuego existen los llamados Momentos de Sacrificio, es decir, momentos en los que una persona esta tan consagrada, atenta y concentrada a la meta que debe llegar que se dona enteramente a esa realización. Para que el sacrificio sea puesto en práctica se debe estar liberado de todas las atracciones hacia lo material, ya que sacrificarse implica también ir aun en contra de nuestra naturaleza propia.

El sacrificio implica hacer lo contrario a lo que resulta natural, es renunciar a lo que se necesita, a lo que se reconoce como lo mejor. Es la consagración, la ofrenda a otra forma de ser, otra manera de hacer las cosas. El sacrificio conduce a la completitud y aptitud en el camino espiritual. Éste es para que el ser humano se vaya elevando y así contribuya a su perfección. Las personas hacen el camino, un camino muy bien hecho, lleno de pruebas y creen que se están sacrificando, pero hacer el camino no es nada más que una obligación y cuanto más eficiente sea el modo de hacerlo, más estará correspondiendo con aquello para lo que fue creado. Tras vivenciar el sacrificio, en el camino evolutivo, sigue otra fase. El Camino Iniciático, que consiste en el estadio en el que una persona vive el sacrificio ya como algo natural; se abandonan la condición humana para entrar en la condición de un Ser Superior, a la que pertenece un estado cósmico de conciencia.

Este camino iniciático no está bajo control de la personalidad. La mente no puede acompañar, ya que debe estar bastante absorbida en una conciencia más elevada, en un pensamiento superior que viene del alma, y si el alma esta encarnada aquí, en el exterior se producen reflejos del camino, se perciben señales de qué se está recorriendo y la persona que está pasando por estas etapas percibe nítidamente cambios substanciales. Por ejemplo, de repente puede distinguir una idea formada en sí, sin que la haya elaborado. Este es un tipo de iniciación. Quien recorre el camino no piensa, no elabora, no es su mente la que produce las ideas. Otra señal de que ya se está entrando en este camino, es que todo aquello que era muy complicado, o todo aquello que era muy complejo deja de serlo, todo comienza a ocurrir con mucha simplicidad. Todo evoluciona.

Entonces, el camino del alma es hacia arriba, pero para entrar en ese camino es necesario haber aceptado el camino del sacrificio. Estar en el camino espiritual es muy fácil, ahora, entrar en el camino del sacrificio es otra cosa. Esto es un grado, una etapa del camino espiritual que a una cierta altura se presenta o la vida lo va presentando, o uno mismo opta por él y se oferta.

Aquellos que están en el camino espiritual y que a una cierta altura se sienten un poco vacíos, y van perdiendo la razón de estar, necesitan que comience a ocurrir en ellos lo opuesto de todo lo que esperan, de todo lo que es su naturaleza, su comprensión.

En la actual situación planetaria, en esta purificación que se presenta, hay muchos seres que están pagando débitos kármicos, y otros, la minoría, están viviendo todo por sacrificio. Seres que están viviendo en simplicidad y sin ninguna forma de reacción, en este camino de encontrar lo sagrado en lo opuesto de todo aquello que es su naturaleza. No debemos considerar lo que ocurre hoy en el mundo solo como cosas purificadoras y negativas, de transición. Dentro de esas situaciones, encontramos seres en sacrificio, que están entrando en ese camino iniciático, en ese camino y vida superior. Entonces, cuando uno ve la situación de un país, o la situación del mundo o mira la situación de todo un pueblo, cuidado.. porque allí puede haber seres que están con su mayor y última oportunidad para entrar enseguida en un camino evolutivo que va a elevarlos de la situación humana. Ese pasaje no existe sin el sacrificio, sin la vida del sacrificio y sin llegar a amar realmente esto, a lo que todo el mundo le teme.






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