Amar Más y Mejor

– ¿El próximo pastor, avatar que va a venir se materializará como Babashi o Saint Germain? ¿Será por un proceso de mónada transmutada?

La palabra “Pastor”, es una palabra que simbólicamente significa: aquel que reúne a las ovejas para pastar, para que se alimenten, para que crezcan y estén protegidas.

La primera profecía de Mainhdra habla de que en la víspera de enero nacerá un pastor fuerte como el hierro, que va a venir a traer la paz a esta civilización. Pastor no es lo mismo que Avatar.

Otra de las cosas que nos acerca la Jerarquía, es que quien va a retornar es Cristo Sananda, quien ya dejó de ser un Avatar, para ser un Cristo y una Jerarquía Universal que está dando grandes pasos en su proceso de evolución, trabajando en los umbrales de dimensiones superiores a la séptima, donde se desarrollan las Jerarquías que nosotros conocemos como “ultraterrestres”. Esto significa que son Jerarquías del Universo Mental, como el Arcángel Miguel, el Arcángel Uriel y el Arcángel Gabriel. Cristo Sananda, está comenzando a trabajar en estas dimensiones con algunos de sus aspectos, en una tarea que tiene que ver con canalizar energías de alto voltaje, de patrones ultraterrestres hacia toda nuestra civilización y hacia todo el cosmos. Para que esto se pueda concretar en todos los planos, él tiene una misión que debe cumplir. Esta consiste en retornar a este planeta, para apoyarnos en el momento más difícil. Cuando se habla de “retornar”, podemos imaginarnos muchas cosas acerca de cómo puede retornar un ser como Cristo Sananda al planeta. Podemos pensar que será una energía, un sentir, una irradiación de luz, pero de acuerdo a lo que él nos ha transmitido, volvera sobre las naves del Cielo, o como dice la Biblia, sobre las nubes del Cielo y nos ha transmitido a muchos, en cuerpo, sangre, alma y divinidad. Esto significa que físicamente con su aspecto de hoy, retornará a la Tierra para que todo el mundo lo vea y tenga una altísima oportunidad de salvar sus esencias. Ya no hablamos de cuerpos.

“Salvarse” significa muchas cosas. Podemos estar de pie, vivos, como conocemos lo que es estar vivo, consciente y sin embargo no estar salvo, sin embargo haber perdido nuestra alma y haber perdido nuestra esencia. Por lo tanto, cuando se dice que vamos a estar salvos, significa que en algún cuerpo podremos estarlo. Nuestra alma y esencia estarán a resguardo y nuestro cuerpo estará donde sea necesario. Es muy importante que empecemos a desapegarnos de algunas de esas necesidades de la mente inferior, para estar bien parados, de pie sobre la superficie de la tierra y no tener condición para poder regresar más adelante a la nueva tierra o no estar vivos de verdad. Porque uno está vivo cuando esta entero. Eso es vivir. Lo otro simplemente es tener algunos signos vitales que nos permiten circular.

Lo que va a suceder, es que él llegará para darnos su mano a todos aquellos que lo hemos seguido de alguna forma y no necesariamente vamos a estar encarnados para eso. Vendrá a sostener el planeta en ese momento tan difícil para que todos intenten dar sus pasos. También va a venir a reclamar, como lo dijo antes de partir, aquello que nos dio un día para que lo multiplicáramos, es decir, su amor, su paz, aquello que se conoce como los talentos. A cada uno de nosotros nos dio una posibilidad para realizar una tarea, un talento, una aptitud interna espiritual para poder desarrollar al final de los tiempos y va a venir a preguntarnos ¿Qué hiciste con lo que te di? ¿Cómo lo multiplicaste?

Esas son las cosas que esencialmente van a suceder ¿Cómo cada uno de nosotros lo va a vivir? Será como a cada uno le corresponda. Algunos lo van a vivir físicamente, otros no, otros lo van a poder contactar en otros planos. Todo depende de lo que realmente uno haya generado, lo que tenga que hacer como tarea, lo que le corresponda como Ser, como karma o dharma. Pero eso no nos tiene que preocupar mucho, porque en lo que nos tenemos que esforzar, es en estar en él internamente y realmente ser buenos reflejos de todo lo que depositó en nosotros alguna vez.

Debemos estar conscientemente trabajando por este final de los tiempos. No somos personas que forman parte de la masa de gente de este planeta, somos personas que tenemos conciencia e información, o sea que nuestra responsabilidad es muchísima frente a todas las demás personas. No podemos decir que no sabíamos o que no habíamos entendido o que no podíamos, porque tenemos toda la información disponible. Estamos siendo muy asistidos y muy ayudados, es decir que nuestra responsabilidad como seres humanos es mucha, realmente no imaginamos cuanto. Vamos a tener que responder. Por eso nos dan las oportunidades que nos dan. Hay muchas cosas que meditar.

En realidad, el pastor al cual se refiere Mainhdra en su profecía, es un ser humano que vendrá a cumplir una tarea, como estamos cumpliendo todos nosotros, solo que a través de él la paz comenzará a manifestarse en toda la Tierra. Es una energía muy fuerte que tocará muchas conciencias. Él va a trabajar muy duro, pero es un ser humano como nosotros. Si se va a convertir en Avatar o no, no lo sabemos. Depende cómo cumpla con su tarea, eso lo sabrá Dios. No vendrá transmutado. Tendrá un espíritu lo suficientemente evolucionado, para no necesitar ser transmutado por otra Jerarquía para cumplir la tarea, va a ser alguien que ya viene con una evolución y va a manifestarse, a trabajar, y a ser acompañado por las Jerarquías y por todos nosotros Dios mediante.

– ¿Qué diferencia existe entre la mónada y el ser cósmico?

La mónada es parte del ser cósmico. Tenemos en este mundo material, siete vehículos que forman parte de nuestra aura. Un vehículo físico, un vehículo etérico, uno astral y un mental inferior. Eso forma parte de nuestro ser planetario. Esa parte de nosotros es lo que generamos y creemos que esta aportada por las energías de nuestros padres, tanto emocionales, mentales, diseños de carácter, de personalidad, como físicos. Es como una casa, una locomoción que alberga los cuerpos superiores para que esa parte nuestra que encarna vez tras vez, que aprende vida tras vida pueda manifestarse y llevar adelante el aprendizaje. A través de la genética de nuestros padres organizamos estos tres cuerpos inferiores que son nuestros cuerpos planetarios. Son los cuerpos que se manifiestan más fuertemente en este momento en nosotros. Muchas cosas que creemos que hacemos con nuestros cuerpos superiores, son nuestros aspectos planetarios quienes lo llevan adelante. Son los aspectos con los cuales tenemos que trabajar, porque los boicotean todos los días, y nos hacen permanecer en situaciones que no queremos. Son fuertes y arrastran una serie de códigos genéticos que vienen de los procesos hereditarios, procesos familiares que son realmente difíciles de transformar pero no son imposibles, solo hay que tener mucha determinación porque tienen mucho peso. La mayoría de nuestra conciencia está centrada en esos cuatro cuerpos inferiores. Por eso nos cuesta tanto transformarlos, porque estamos muy apegados a esa materialidad con nuestra conciencia y día a día le damos vida a eso que supuestamente queremos transformar. Se torna un poco difícil esa batalla, pero no es imposible. Un cuarto aspecto sería nuestra alma, como quien une a esos cuerpos planetarios con los otros cuerpos sutiles que son: nuestro cuerpo de luz, nuestra mónada y nuestro núcleo divino, es decir, nuestra esencia.

Entonces ¿cuál es la parte nuestra que encarna una vez tras otra con diferentes cuerpos planetarios?

Es del alma hacia arriba, nuestra alma, nuestro cuerpo de luz, nuestra mónada, nuestro núcleo divino, nuestra esencia. Todo esto forma, lo que denominamos Ser Cósmico, que es ese aspecto nuestro superior que ha vivido muchísimo en esta tierra y en otros lugares y que aprende vez tras vez a medida que encarna. Como este planeta es un planeta escuela que está generando hacia el universo un aprendizaje absolutamente vital a nivel universal, muchos seres que pertenecen a otras civilizaciones han venido a encarnar aquí como forma de poder aprender eso que este proyecto genético quiere manifestar hacia el universo. En nuestro planeta existen muchísimas personas. Casi las tres cuartas partes es de origen extraterrestre, eso significa que han venido y han permanecido eones de tiempo encarnados intentando aprender lo que este proyecto genético intenta imprimir y enseñar.

– ¿Si venimos desde otros mundos más civilizados que el nuestro, como es posible que permanezcamos tanto tiempo aquí en este periodo de aprendizaje? ¿Qué imposibilito aprender nuestras lecciones, recordar y actuar de acuerdo a nuestro plan divino?

Todo esto tiene muchas respuestas. En realidad la evolución no se mide por el grado de desarrollo que tengan las personas. Yo puedo ser una persona muy desarrollada, tener mis capacidades abiertas, ser clarividente, clariaudiente, desprenderme en astral, ser buen canal, curador y sin embargo no tener la evolución de una persona que no maneja todas estas situaciones, porque la evolución se mide en los grados de amor del ser y no en los grados de desarrollo extrasensorial. Por lo tanto todos venimos a aprender a amar, a perdonar y a servir. No sabíamos nada de esto cuando éramos muy desarrollados, tampoco sabíamos nada del verdadero amor, sabíamos poco de ese amor que el Cristo nos vino a enseñar. Eso es lo que nosotros vinimos a aprender. Nuestro aspecto cósmico, aceptó venir con lo que se conoce como los velos en la conciencia, es decir, vinimos sin recordar nada para que a nivel esforzado pudieramos estar más aptos para aprender de cero, sino estarían muy involucrados todos los aspectos, todos los conocimientos que nosotros venimos trayendo desde el comienzo de nuestra evolución como seres y eso no ayudarían mucho. Esa es una de las razones por la cual nosotros no nos acordamos de mucho. A medida que vamos trabajando y aprendiendo de verdad sobre el amor, los velos de nuestra conciencia van cayendo de a poco y vamos siendo más conscientes de quienes somos, de dónde venimos, qué es lo que tenemos que hacer y como lo tenemos que hacer. Pero para eso tenemos que trabajar. Esto es proporcional al esfuerzo que estamos haciendo y a la verdadera necesidad que cada ser tenga, porque puede ocurrir que haya una persona que no necesite saber todas estas cosas para aprender sobre el amor y para dar grandes pasos en la evolución. Si no es necesario para él no lo va a saber, y si hay una persona que realmente necesita tomar contacto con ese conocimiento, los Hermanos Mayores se ocuparan de revelarle de alguna manera, esas pautas para que pueda tener más conciencia de lo que realmente ha venido a hacer y cómo lo tiene que hacer.

Ese aspecto cósmico nuestro, está con nosotros de varias maneras; ¿Cómo se comunica con nosotros? Cuando nos quedamos solos, quietos y en silencio y nos ponemos a escuchar. El ruido de nuestra mente inferior es tal que difícilmente podríamos escuchar algo que es más sutil e interno. Por eso la importancia de aquietar nuestra mente, de vivir en serenidad. La serenidad que nada tiene que ver con la pasividad o la pereza. Tenemos varios niveles en los cuales comunicarnos con ese aspecto nuestro, ese aspecto divino que se encuentra en lo mas profundo de nuestro ser.

El primer nivel con el cual tenemos que tomar contacto es con nuestra alma, que es el cuerpo que está más cerca y el primero que se debe activar. Es el puente. Es como el nudo en el medio de una piola. Si ese nudo no es contactado por nosotros desde nuestra conciencia tridimensional, menos vamos a poder contactarlo en los cuerpos superiores. A través del contacto de nuestra alma vamos a poder establecer un puente hacia nuestros cuerpos de luz y cuerpos monádicos. Estamos en la tercera dimensión y aquellos que viven permanentemente bajo la regencia de su alma, pueden estar viviendo aspectos de cuarta dimension.

Para conectarnos con los aspectos monádicos tenemos que estar con nuestra conciencia trabajando en la sexta dimensión. Los esfuerzos deben que ser importantes, pero nuestro aspecto monádico también aprende porque es parte de nuestra evolución, porque todos nuestros cuerpos están aprendiendo y porque ese aspecto vino desde arriba donde hay un alto desarrollo. Nuestro aspecto monádico vino a aprender humildemente, ha venido muchas veces a aprender del amor y del perdón. Seguramente haya venido porque hay alguna situación que lo había alejado de estas virtudes; por lo tanto a nivel monádico podría también no estar muy clara su idea sobre el amor y el perdón. Podría estar un poco confuso y venir hasta aquí como forma de aprendizaje a resolver ciertas cosas. Eso significa que nuestro aspecto cósmico puede no necesariamente estar alineado en algunos casos pero a través de lo que aprende aquí y a través de ese aspecto Crístico (que ha tenido la posibilidad de contactar el hombre en estos últimos 2000 años), encuentra la forma en la que puede revertir una situación de controversia, una situación desfavorable, en definitiva una situación de aprendizaje.

De la misma manera, nosotros podemos conectarnos con nuestra alma y a través de ella con nuestro aspecto cósmico. Este aspecto impulsará a nuestros cuerpos planetarios. Aquello que sienten o viven, en el caso de que esté claro y conectado con el aspecto lumínico de la creación, impulsará sobre nosotros estos aspectos, como si él emanara grandes impulsos o mensajes que se escuchan como a lo lejos. Cuando ese aspecto nuestro emite ese mensaje, puede emitirlo desde el lugar donde está, de acuerdo a como se sienta, y un ser puede estar bien alineado con ese amor porque ya lo aprendió o puede que todavía no lo haya aprendido y esté en ese proceso de transformación. Algunos están más organizados y otros menos. Nosotros vamos a recibir de nuestro aspecto cósmico impulsos más o menos amorosos. Hay personas que dicen “Yo soy una persona orante, se lo que tengo que hacer pero a veces tengo unos impulsos que siento que no están bien y que lucho por trabajar” Probablemente ese ser cósmico recibió una oportunidad de encarnar en la mezcla de dos vibraciones armoniosas que le pudieron brindar cuerpos planetarios armoniosos y aptos para ayudarlo a reconvertir esa situación que venía trayendo. Hay un aspecto planetario que tiene claro lo que quiere hacer. Éste impulsa a orar, a trabajar en el servicio, a desarrollar la fe y a veces ese ser cósmico está un poco rebelde todavía. Eso puede pasar pero todo ese empeño que ese aspecto planetario tiene y toda la determinación que tiene para salir adelante, sin duda va a terminar de cambiar ese aspecto y va a tener una gran oportunidad de conocer una energía de amor que aquí se desarrolla y que lo ayude a dar el paso que tiene que dar. También puede ser al revés, puede que tengamos un aspecto cósmico decidido con el plan, determinado a llevar una tarea y nuestros aspectos planetarios no lo ayuden porque son rebeldes, díscolos, no están alineados, o se han comprometido con algunas energías que no los favorecen a desarrollar su tarea o puede pasar que las dos cosas se alineen juntas; que haya un ser que venga ya comprometido a desarrollar una tarea amplia desde el punto de vista universal y que sus aspectos planetarios colaboren y se unan en el desarrollo de esa tarea. Todo puede suceder.

Todos tenemos que aprender lo mismo, todos tenemos que aprender a amar más y mejor. Cada uno en la parte que le toque. Es como si todos llegáramos a la universidad a aprender inglés. Algunos estarán en 1er año y les gustará o no y otros estarán en 6to o en 7mo y manejarán fluidamente el idioma. En realidad todos vamos a llegar al mismo lugar, solo que algunos demorarán mas y otros menos pero, esencialmente somos todos iguales.

– ¿Nuestra expresión interna es siempre divina?

Nuestra esencia básicamente está formada por energía divina, que podemos estropear cuando nos vinculamos con determinadas experiencias y nos exponemos a algunas fuerzas involutivas, perdiendo el control sobre esa situación. Nuestra esencia-núcleo divino puede contaminarse, entonces el trabajo que tenemos que hacer es más intenso todavía. Siempre somos divinos, porque originalmente somos perfectos. Somos vida tras vida. Somos acción tras acción quienes nos involucramos con aspectos de esta experiencia que comprometen nuestros núcleos más sagrados, entonces para aquellos que se involucraron en experiencias difíciles y que no supieron cómo salir, el trabajo hoy es un poco más difícil y arduo, pero existe la misma posibilidad de revertirlo para cualquiera. Solo que hay que trabajar intensamente y cuanto más consciente es el trabajo, más rápido y más posibilidades hay de poder revertir la situación.

– ¿Qué diferencia hay entre el Ser Interno y el Cristo Interno?

Es como si el alma tuviera un espacio donde habita el Maestro Interior, y ese Maestro Interior tiene un aspecto de nosotros, que ha recibido mucha sabiduría y mucha información a lo largo de toda nuestra historia y que ha recogido lo mejor y se ha convertido como en la guía de nuestras vidas, de nuestra alma, de nuestra existencia aquí sobre la Tierra. Es ese aspecto que se puede conectar con los aspectos superiores. Es como un transformador que transforma toda la energía superior y la puede distribuir correctamente, hacia nuestra parte inferior. Cuando tomamos contacto con este Maestro Interior, nos estamos contactando con todo eso que aprendimos en vidas anteriores, que fue beneficioso y que nos sirve hoy para impulsarnos hacia adelante. Cuando comenzamos a dar pasos en el proceso de consagración hacia el plan y hacia el servicio al Cristo, ese aspecto interno que me guía y está basado en nuestras propias experiencias, pasa a ser sustituido por la energía del Cristo en sí, dejando así de tener voluntad propia. Dejamos lo que conseguimos para ser guiados únicamente por la energía de Sananda y es él quien ocupa el lugar del Cristo Interno. Por eso se activa dentro nuestro el aspecto Crístico y es él quien nos guía. Es a través de él que podemos desarrollar nuestro propio Cristo, que en potencia tenemos por el hecho de formar parte de este proyecto genético humano. Jesús el Cristo, nos mostró cómo es que se hacía, cómo se llegaba a esa primera etapa, donde activamos el Cristo Interno, para que nos guíe a la posibilidad de poder convertirnos en Cristos al igual que él. Es lo que se espera que la humanidad alcance. El Maestro Interior, comienza a ser sustituido. La regencia de nuestra actuación sobre el planeta por ese Cristo Interno es la unión voluntaria del ser, con su energía para que guíe nuestros pasos hasta que pueda desarrollar todos los vehículos y ponerlos al nivel de un Cristo de la nueva tierra o de la nueva era. Esas son cosas que algunas personas pueden alcanzar como representantes de toda la humanidad, para que ésta siga desarrollándose. Lo que somos nosotros, lo que sabemos, es que en estos próximos 1000 años de paz, lo que se prevee que pueda suceder a nivel de la conciencia humana de este proyecto que desarrollamos, es que se pueda plasmar una raza de Cristos basados en nuestras experiencias y las de nuestros hermanos mayores de otras civilizaciones. Hay grandes posibilidades para el futuro, solo tenemos que trabajar de manera humilde, responsable, grata, siendo conscientes que todo lo que recibimos es gracias a Dios, todo lo que somos es gracias a Dios, que nadie es mas que nadie y que todos somos iguales ante el Padre.

– ¿En qué consiste la actitud de la vigilancia? ¿Cómo desarrollarla y cómo aprender a estar en equilibrio dentro de esa energía?

La energía de la vigilancia básicamente es aquella energía que nosotros debemos desarrollar como guardianes. ¿Qué es lo que debería hacer un guardián? ¿Cuál sería la esencia de su tarea? Esto tiene que ver con conocer cuál es la esencia de las cosas, cuál es la voluntad de la Jerarquía, cuál es el propósito que ésta quiere alcanzar, ¿Qué es lo que realmente se debe desarrollar, bajo qué parámetros y de qué forma? Guardianar que eso se lleve adelante, exactamente como la Jerarquía lo quiere y no como a nosotros nos parece que debería ser. Esa es la esencia del guardián, el poder resguardar la esencia de todas las cosas. Para eso el guardián tiene que conocer cuál es el propósito de la Jerarquía y estar en unión absoluta con él. No puede pensar diferente, sino no sería un guardián. Tiene que amar ese propósito por sobre todas las cosas y tiene que estar internamente dentro del corazón de las Jerarquías. Solo así va a poder desarrollar su tarea. A partir de ahí esa tarea que es profundamente espiritual, va a tener consecuencias a nivel mental y físico que el guardián, también deberá cuidar para que se desarrollen exactamente como se deben desarrollar. Esa es esencialmente la tarea del guardián.

Para estar en vigilancia permanente con esa energía, tenemos todas las herramientas disponibles. Un guardián es un ser orante que vigila a través de la oración. Un guardián mira hacia el horizonte y cuando ve acercarse aquello que no es del propósito, comienza a orar para crear una coordenada de tiempo distinta, donde eso que se viene acercando no pueda ingresar, no tenga que batallar. Solo tiene que crear condiciones de equilibrio y armonía junto con el propósito divino. Esa es verdaderamente la esencia del guardián, y si en algún momento el guardián tuviera que utilizar sus herramientas, las va a utilizar en manos de la Jerarquía. Va a ofertar en ese momento su espada (simbólicamente hablando) para que la ella la utilice; porque sabe que en esta tercera dimensión su discernimiento no le alcanza para darse cuenta exactamente de lo que debe hacer, pero sí puede poner su corazón en el corazón de la Jerarquía y poner su herramienta en manos de ésta para que la Jerarquia actúe a través de ese ser que se ofrece a servir, en propósito y para el plan divino. Así es como básicamente tenemos que posicionarnos frente a ese linaje que trabaja mucho, en el proceso de los centros planetarios. Para eso hay que saber canalizar la energía del guardián. Por ejemplo, quien trabaja ampliamente con esa energía de guardián es el retiro de Roraima donde las monjas trabajan esencialmente esa energía e imparten sabiduría con respecto al guardianaje de la esencia de la voluntad de Dios sobre la superficie de la Tierra. Por eso aquellos que sientan en el corazón el conectarse con el disco solar de Roraima y con el monasterio Rayma para que las hermanas los ayuden y guíen, es una tarea muy adecuada.

– ¿Cómo trabajar sobre la energía de la competencia, el orgullo espiritual, la manifestación de la humildad dentro de los votos monásticos, colaboradores y servidores?

El orgullo espiritual es algo que nos toca a todos, porque estamos todos en proceso de cambio. ¿Qué sería el orgullo espiritual? La palabra orgullo es una de las 7 energías capitales, que son aquellas creaciones en la conciencia del ser, que intentan separarlo de su divinidad personal y de la que ha generado este universo. Por lo tanto cualquier manifestación desde la más pequeña hasta la más grosera, boicotea nuestro proceso de evolución. ¿Qué sería el orgullo? Podría haber muchísimas definiciones científicas y muy adecuadas. Pero el orgullo es creer lo que uno no es. Por lo general representamos hacia los demás un arquetipo, o sea los demás piensan o creen algunas cosas de nosotros, nosotros creemos cosas de nosotros y la verdad es otra, entonces dentro de esa otra verdad, existen algunas creencias fuertes de cómo somos realmente. Por ejemplo, tenemos dentro de esos aspectos más superiores nuestra alma. Un espacio donde se consolidan aquellas experiencias. Comenzamos por el aspecto físico. Por ejemplo; cuando vemos, sentimos, y nos relacionamos con algo o con alguien, comenzamos a tener una experiencia que nace siendo física, porque utilizamos nuestros sentidos de tercera dimensión. Luego impacta sobre nuestro aspecto emocional, e impacta sobre nuestro aspecto mental, empezando siempre por los cuerpos planetarios. Esa experiencia sigue subiendo y llega al alma procesada, con lo que el cuerpo emocional, físico y mental comprendió acerca de él. El alma con todo lo que ha aprendido en diferentes encarnaciones analiza la situación y depende de lo que tenga registrado también le agrega un poco de su cosecha y esto sigue subiendo hacia el espíritu y hacia la mónada. Es lo que los psiquiatras llaman psiquis profunda. Cada uno de estos cuerpos tiene un espacio donde cada una de las experiencias se va a guardar con el análisis que pudimos hacer con los elementos que tuvimos. Por ejemplo una persona que ha sido ejecutada violentamente en una vida anterior, su primer impacto fue a través de los cuerpos inferiores y del sufrimiento del alma. Todo tiene un registro. Cuando todo ese acontecimiento sucedió, en cada uno de los cuerpos fue acomodándose la información que recibió, procesándola, analizándola y sacando conclusiones de la situación, y eso crea en el interior de cada uno de los vehículos una imagen, lo que se conoce como una “creencia” o “certeza”. Lo que sabemos o lo que creemos es simplemente el análisis que pudimos hacer de cada una de las experiencias vividas, que pueden ser adecuadas o no, porque son análisis que uno saca con el nivel evolutivo que poseía en dicho momento. Puede que uno este muy asustado al vivir la experiencia, por lo tanto lo que se registre estará basado en el temor que por lo general es una experiencia del ser humano y aquello queda registrado como una “gran verdad”, inamovible. Creemos cosas basadas en experiencias. Algunas las hemos atesorado a lo largo de toda nuestra historia. El enfrentarnos a la realidad es muy duro y el orgullo espiritual es una de esas cosas que nos posiciona generalmente dos escalones por sobre los demás. Pporque creemos que con lo que hemos aprendido en esta vida, con lo que creemos que sabemos, con lo que hemos descubierto de nuestras vidas anteriores pensamos que estamos 2, 5, 10 y hasta 20 escalones por encima de todos los demás. Esto hace que nos pongamos de una forma frente a este aprendizaje que estamos realizando, sin darnos cuenta que en realidad podemos tener una vida espiritual muy activa y no tener el más mínimo conocimiento interior u orar repitiendo muchas oraciones. Puedo haber leído todos los libros que creía que tenía que haber leído, puedo tener conocimiento de muchos maestros y sin embargo, no conocer el interior. Podré ser un erudito, pero nunca un sabio.

El proceso del conocimiento interior es la base para poder disolver energías capitales. Cuando sentimos que hemos superado muchas etapas, muchas energías, la vida se ocupa de ponerlas nuevamente frente nuestro para darnos cuenta que no lo hemos superado. Imagínense lo que habrá que trabajar para disolver todas esas cosas que traemos de todas nuestras vidas anteriores. Es eterno. El camino de la evolución es un camino hacia el infinito, no termina nunca. Siempre va a haber algo para transformar, así que lo tenemos que tomar con calma. Todos los días vamos a resolver algo si somos aplicados y hacemos lo que tenemos que hacer y sobre todo vamos a necesitar mucha ayuda de las Jerarquías. En este último tiempo estamos recibiendo energías como la gracia, la misericordia y la piedad que son energías de los rayos inmateriales, porque si fuera por nuestro propio esfuerzo sería imposible. Ya hemos demostrado que no lo es, por eso recibimos energías como estas en estos tiempos, por la generosidad y amor del Creador. Lo más importante es saber que esto está disponible y que es para nosotros, pero aun más importante es que tenemos que reconocer que eso está. Si no lo aceptamos, jamás vamos a abrirnos para que él pueda depositar lo que tiene para nosotros. En nuestra mente pensamos que ya lo tenemos todo superado y vamos a seguir afirmando nuestros pies en esas experiencias negativas que fueron asentándose a través del temor, la incomprensión, el dolor, el sufrimiento, el odio, la rebeldía, y de todas aquellas cosas que vivimos a lo largo de todas nuestras vidas; entonces si reconocemos que todo eso está ahí y que la única forma de resolverlo es un milagro, el milagro está disponible. Se llama gracia, misericordia, y todas esas energías que el Padre está dispuesto a llegar hasta lo profundo de nuestro ser y colocar sobre todas esas experiencias para que queden disueltas.

El Señor del Mundo organiza las energías planetarias, trabaja con ellas y dispone cuáles son las energías que van a permear el planeta. Nosotros estábamos bajo el trabajo de la Jerarquía Amuna Kur que canaliza el primer rayo. Este trabaja a través de la voluntad de Dios para que se manifieste en la superficie e interiormente de todo el planeta. Estaba previsto que Amuna Kur dirigiera nuestro proceso de purificación, solo que las Jerarquías notaron que de no mediar una alternativa diferente, nuestro planeta y población planetaria no podría soportarlo de acuerdo a como viene dándose la purificación. Por lo tanto nuestros hermanos mayores nos han asumido frente al Creador y algunos se han ofertado a organizar este planeta desde otro lugar para tratar de equilibrar las fuerzas. San Francisco de Asís (Koot Hoomi) canaliza el segundo rayo, que es el amor-sabiduría. El mismo que canalizaba el Cristo. Es quien va a ingresar a desarrollar la regencia del planeta para poder trabajar esta purificación con el segundo y no con el primero, esto significa que Amuna Kur saldrá del planeta y desde afuera colaborará con el proceso, pero ya en unión con Koot Hoomi (para poder equilibrar las fuerzas planetarias y que las energías que empiecen a permear los internos de la población, puedan activarse con este rayo de amor. Viviremos algunas etapas intensas, pero vamos a sentir que empiezan a crear una condición que sube la vibración muy intensamente y que en ese momento pareciera que un manto de armonía las comienza a cubrir. Esto no significa que desaparezcan las situaciones, solo que hay un esfuerzo de parte de los mayores para aportar amor-sabiduría con el propósito de neutralizar todo este movimiento interno y planetario que vamos a vivir.

Koot Hoomi desarrollaba una tarea dentro del ámbito planetario que tenía que ver con la instrucción en los mundos intraterrenos, y que permeando la superficie de la Tierra se estaba recibiendo a través del segundo rayo. Él deja esa tarea para realizar otra, ya que la tarea que realizaba la comienza a hacer Muriel. Koot Hoomi va a trabajar como el Señor del Mundo y Muriel como Instructor.

Nos esperan movimientos internos importantes, porque la energía va a empezar a cambiar y se va a unir a la energía del primer rayo de Amuna Kur, que desde esferas extraterrestres empieza a trabajar con un poco mas de libertad porque va a estar contenido y un poco neutralizado por la energía del amor-sabiduría. Ellos trabajan intensamente y de esta manera, este proceso planetario va a poder vivirse aceleradamente, con intensidad pero con ciertos resguardos también para los internos de las personas. Debemos estar profundamente agradecidos con este paso que los mayores están dando, siempre buscando todas las alternativas posibles para que podamos tener este final de los tiempos con un poco mas de conciencia. Para que podamos vivirlo un poco más adecuada y armoniosamente. Que nos de más tiempo para poder terminar de convertir aquellas cosas que tenemos que convertir o rescatar aquellas almas, que todavía están vagando sin un lugar cierto en algunos planos donde las cosas están más difíciles.

Cuando oramos, intentamos sacar esas almas de esos lugares infernales para que vuelvan a sintonizarse con sus seres y puedan tener esa oportunidad que todos estamos teniendo. Al ser más conscientes podemos colaborar y acoplarnos en este proceso tan importante. Debemos trabajar en la quietud, en la oración y en el recogimiento. Pongan su corazón a disposición de Dios para poder formar parte de este movimiento tan importante que nuestro planeta va a vivir.

Hay muchas jerarquías que trabajan en el rayo de la liberación, como Muriel, que siempre va a canalizar este rayo para lo cual fue organizada, solo que ahora tiene más tareas en otros planos donde también pasan cosas similares a las que pasan acá. Las jerarquías están haciendo muchas tareas, canalizando mucho más de lo que pensaban hacer, pero lo están haciendo por amor, entonces en vez de hacer dos o tres cosas específicas, van a asumir veinte, treinta y lo van a tener que hacer igual, al igual que nosotros, aun siendo pocos. Porque hay muchas personas que siguen estando ignorantes de este proceso y el planeta está necesitando más ayuda que nunca.






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