85- Reflexiones Acerca Del Estudio

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Los estudios sirven para el deleite, el ornamento y la capacitación. Su principal empleo, en lo que atañe al deleite, consiste en la intimidad y el apartamiento, en lo que atañe al ornamento, en el discurso, y en lo que atañe a la capacitación, en el criterio y disposición para los negocios. Pues las gentes con experiencia pueden ejecutar, y tal vez juzgar los detalles uno por uno, pero los consejos generales, y el ordenamiento y conducción de los asuntos, sienta mejor a las gentes educadas. Consagrar tiempo excesivo a los estudios es indolencia, utilizarlos en exceso para el ornamento es afectación, juzgar enteramente por sus reglas es propio del humor del erudito. El estudio perfecciona la naturaleza y es perfeccionado por la experiencia, pues las aptitudes naturales son como plantas naturales, que necesitan podarse mediante el estudio, y los estudios mismos dan instrucciones demasiado generales, a menos que estén acotados por la experiencia. Los hombres prácticos desdeñan los estudios, los hombres simples los admiran, y los hombres sabios los aprovechan, pues no se dejan limitar por ellos, teniendo en cuenta que hay cierta sapiencia que también requiere de la observación.

No leas para contradecir y refutar, ni para creer y dar por sentado, ni para hallar charla y discurso, sino para sopesar y meditar. Algunos libros merecen ser saboreados, otros ser devorados, y unos pocos ser masticados y digeridos, es decir, algunos libros son para ser leídos sólo por partes, otros para leer sin concentración excesiva, y unos pocos para leer por completo, y con diligencia y atención.

Algunos libros también pueden leerse por medio de un tercero, y otros por medio de extractos, mas sólo si se trata de asuntos menores, y de libros mas leves, pues en caso contrario los libros destilados son como aguas destiladas, cosas insípidas. La lectura hace un hombre completo, la conversación un hombre dispuesto, y la escritura un hombre preciso. Y por tanto, si un hombre escribe poco, por fuerza requiere gran memoria, si conversa poco, por fuerza requiere ingenio, y si lee poco, requiere mucho ingenio para aparentar que sabe lo que no sabe.

La historia inculca sabiduría; la poesía, agudeza; la matemática, sutileza; la filosofía natural, profundidad; la moral, gravedad; la lógica y la retórica, capacidad para el litigio. Abeunt studia in mores. (Los estudios influyen sobre las costumbres) No hay fallo ni impedimento del ingenio que no se pueda eliminar mediante un estudio adecuado, tal como un mal de cuerpo se remedia con los ejercicios pertinentes. Los bolos son buenos para los cálculos y los riñones, la arquería para los pulmones y el pecho, el andar apacible para el estómago, la equitación para la cabeza, y así sucesivamente. Si el ingenio de un hombre devanea, que estudie matemáticas, pues las demostraciones le ayudarán a encauzar sus pensamientos descarriados. Si su ingenio no sabe discernir las diferencias, que estudie a los escolásticos, pues ellos son cymini sectores (cortadores de cabellos) Si no es apto para las lucubraciones, ni para citar una cosa con el objeto de demostrar y ejemplificar otra, que estudie casos de abogacía. Para cada defecto de la mente existe una receta. (Francis Bacon)







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