2- Tomar Conciencia de que Aprender a Amar y a Servir es Nuestra Única y Verdadera Misión y el Primer Paso Hacia una Vida Feliz y Próspera



«LA EMPATIA Y EL ALTRUISMO COMO MANIFESTACION DE AMOR A LOS DEMAS»

  1. En una guardería infantil una niña al correr atropella y rompe una botella. La Maestra junta los pedazos y los introduce en una bolsa plástica de residuos. Camina hacia el recipiente de basura pero antes escribe en un papel: «CUIDADO VIDRIOS», y lo fija con cinta adhesiva sobre la bolsa de plástico. Ha pensado en el recolector.
  2. Un Automovilista embiste un bache en el pavimento que no se ve, no puede evitar enojarse e insultar, entonces desciende y hunde un palo con una señal para que el pozo sea visible. Ha pensado en los demás conductores.

    Con pequeñas acciones podemos ayudar a que el prójimo no tenga que pasar por los malos momentos que nosotros ya hemos pasado. Son pequeños aportes, buenas acciones, que contribuyen a que todos tengamos una vida mejor.

  3. Cuando la pobreza me enriqueció el espíritu y después de la caída, me levanté creyendo. Cuando en medio de un diálogo intranquilo encontré la palabra que me faltaba. Cuando entendí que en el hoy puedo encontrar el sentido del mañana. Cuando comprendí que los que quiero, pueden contar conmigo porque guardo el tesoro de sus secretos como si fueran míos. Cuando supe que lo que doy es lo que luego recibiré. Cuando acepté mis errores y no cambié con mis triunfos. Cuando decidí enfrentar quién soy, encontré una mañana en mi espejo, el reflejo de alguien que aprendió a aceptarse.
  4. En mi barrio hay un anciano que todos los días, a la misma hora, se sienta en uno de los bancos de la plaza a leer el diario. Una tarde, cuando regresaba del trabajo coincidí con él en la puerta de mi casa. Me había visto acercarme a lo lejos, y me sostenía, amablemente la puerta. Yo, que también lo había visto, corrí para no hacerlo esperar demasiado. Cuando lo alcancé me dijo: «Noooo, no corra, que de todos modos vamos a llegar igual.» Le di las gracias y me marché, reflexionando sobre sus palabras. ¿Por qué vamos tan a prisa? ¿Dónde hemos dejado olvidado los buenos modales?: Tenemos mucho que aprender de las personas mayores. Los vemos caminar por las calles sin prisa, descansando, tomándose el tiempo, sentados en cualquier parque, observando, dejando pasar las horas. Cuánta razón tenía aquél hombre sabio con tantos años de experiencia. El Tiempo siempre pasa y por mucho que corramos, vamos a llegar igual, tarde o temprano, vamos a llegar igual.





Slider by webdesign